Acabo de terminar el segundo relato de los diarios de sig que me tienen enganchado.
¿Qué hago?
Quiero escribir algo, empezar a escribir en mi nuevo blog pero no estoy inspirado. Me encantaría poder escribir cuando quisiera; de alguna manera no lo consigo. Supongo que solo es ahora que estoy empezando con el blog. Espero que sea así.
Me siento frente al PC y después de dudar un momento, le quiero dar al icono del MSN para hablar un ratito con alguien. El icono del Word esta debajo, y sin darme cuenta le di y se abrió la ventanita. Lo veo como una señal (divina o no) para empezar a escribir.
Tantas cosas que me rondan la cabeza, que me preocupan a la vez que me molestan. ¿Por donde empezar? Voy a boleo:
Hay una chica………
Por ser la primera a la que menciono no significa que sea la más importante, ni siquiera es importante para mí. Pero muchas veces me sorprendo pensando en ella.
Hay 1 millón de cosas que me molestan sobre el comportamiento humano, y sobre el mundo en general y esta chica reúne unas cuantas. Para no mencionar nombres, vamos a llamarla Pocahontas.
Pocahontas, es la típica niña de hoy en día que se cree súper guapa. Es guapa, pero tampoco para tanto. No hay un solo post de su fotolog en el que no salga retocada con el Photoshop. Va de especial por escuchar música que no escucha la mayoría de la gente. Va de que le encanta el arte, la cultura, en fin.
Aun así, creo que me gusta.
Me gusta un poquitín, lo suficiente como para que piense en ella casi todos los días aunque sea durante 2 minutos.
Y ¿porque? Será por que tenemos gustos musicales idénticos. Tan idénticos, que me he sorprendido mucho al ver que siente lo mismo que yo, al oír esa canción tan especial que salio años atrás y que prácticamente nadie conoce. Será que me gusta porque, es ese tipo de detalle lo que me enamora de una chica, ese tipo de detalle que solo aparece en mis fantasías, cuando imagino que conozco a una chica por casualidad en el autobús, y resulta ser la de mis sueños, la chica perfecta. Empezamos a hablar, no podemos parar de reír y de decir: ¿en serio? cuando descubrimos todas las cosas que tenemos en común y que nos unen emocional y sentimentalmente.
Pero no estoy enamorado de Pocahontas. Solo me gusta… me gusta un poco.
